sábado, 7 de enero de 2012

Nueva vía en la Aguja Poincenot (3002 mts.) - Rise of the Machines VI 5.11 A2+ 900m (750 nuevos)

La temporada patagónica sigue a pleno, los dioses del viento continúan de buen humor y nosotros no dejamos de recibir noticias como estas. (Esperemos sigan así de benevolentes cuando lleguemos nosotros en febrero, tengo miedo nene!)

Jens Holsten, Joel Kauffman and Mikey Schafer (USA), abrieron una nueva ruta en la cara suroeste de la Aguja Poincenot, acá la traducción de el relato de Joel en su blog Planet Kauffman:


(Otra traducción terrible de mi autoría)

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Mientras Mikey Schafer se recuperaba de una lesión,  Jens y yo hicimos el porteo del equipo al vivac Niponino en el Valle del Torre. Mientras esperábamos a MIkey aprovechamos a escalar parte del pilar derecho de El Mocho. El mismo pilar que nos frustró a Neil y a mi un par de años atrás. Al día siguiente volvimos al pueblo, sin saber que 3 días después volveríamos a Niponino para encarar una de las rutas más largas de nuestras vidas.


Acceder al glaciar Torre se ha vuelto mucho más difícil. La morrena lateral, el último tramo antes de pisar el glaciar se ha desprendido cayendo a la laguna. Esta gran avalancha reveló la verdadera naturaleza de la morrena, una cavidad de hielo con boulders del tamaño de una casa. Es un examen de ingreso y la frutilla del postre a la salida.


Acompañados por Hayden y Jason cruzamos la morrena, no sin ponernos los cascos y mantener una expresión adusta. Bajamos al glaciar y notamos que la goma de la suela de las botas resbalaba mucho en el hielo de la zona baja del glaciar. Jens tuvo que utilizar sus manos para progresar en más de una oportunidad recordando la máxima que dice que "cada paso cuenta en la montaña". Esta aproximación al vivac, era el inicio de un viaje que nos obligaría a comernos nuestras palabras en más de una ocasión.


Aprovechando el material ya porteado, solo tuvimos que dedicarnos a preparar el rack y organizar la escalada del día siguiente. A las 21hs estábamos durmiendo. A la mañana hicimos la aproximación a la Poincenot. Desde abajo los primeros 7 largos parecían sencillos, lo que nos arrancó más de una sonrisa, pero se borraron pronto al observar detenidamente la parte superior (headwall).


A medida que ascendíamos visualizamos lo que parecía ser una perfecta fisura de manos en el headwall, pero ni bien Jens puso sus manos en ella nos dimos cuenta que era una fisura cerrada como "culo de muñeca". Jens tuvo que progresar en artificial sobre ganchos con solo 3 seguros en más de 30 mts. Brrrrrrr!
A esto le continuó una fisura .75 y un gran péndulo para alcanzar otro sistema de fisuras.


Al segundo día Mikey lideró un gran tramo en artificial, luego Jens progresó hasta la 1am hasta llevarnos a una cornisa donde vivaquearíamos. Muy deshidratados solo pudimos tomar un poco de hielo derretido que encontramos y nos dormimos cada uno en su pequeña repisa.

Nos despertamos a las 5am, luego de mal dormir. Un poco de agua y Energy Gel fueron el "desayuno". Escalamos un sistema de fisuras con la idea de eventualmente llegar hacia las vías establecidas que se encontraban a la derecha.

Siguiendo camino virgen logré conectar las vías pasando por relevos hechos jirones de escaladas anteriores hasta la base de una fisura de puños en diagonal que nos dejo ya en la clásica "escalera de caracol" que conduce a la cumbre.
Miré hacia abajo y vi a Mikey medio dormido en el relevo y a Jens sentado mientras aseguraba, supe que habíamos llegado a la "mitad de nuestro recorrido".

La cumbre es un filo similar a un cuchillo, el cual caminamos individualmente. Luego de las fotos de rigor Jens comenzó la serie de rapeles. Hicimos una breve pausa para acabar el poco gas que teníamos en derretir un par de litros de agua y así rehidratar la comida. El chute de cafeína era justo lo que necesitábamos para mantenernos enfocados en la última parte del viaje.

Mikey llevó a cabo todos los rapeles del headwall (OVACION!!!), reconstruyó todas las estaciones de rapel y recuperó material de al menos 3 vías diferentes que cruzamos. A mitad de camino en la bajada vimos una brutal avalancha en el Valle del Torre, más precisamente en El Mocho. La morrena de aproximación se desplomó sobre Niponino. El corazón se nos aceleró mientras nos mirábamos pensando que hacía unos pocos días habíamos estado ahí.

Mikey aseguró a Jens en el último tramo para llegar a nuestras mochilas y comenzamos el descenso por el canal con la nieve hasta los muslos. Yo aún llevaba los pies de gatos por lo que pronto perdí la sensibilidad en los dedos. Encima nuestra bombona de repuesto se congeló por lo que tuvimos que no pudimos probar nuestra también congelada cena, era un momento para probar los nervios, tratamos de mantenernos positivos.
Cuando llegamos al campamento base reemplacé mis medias mojadas por medias térmicas de repuesto, ahora si! Al quitarme los pies de gato y la sangre volver a circular por mis doloridas patas sentí como si un enjambre de avispas se hubiese ensañado con ellas.

Muchas gracias a Mikey y Jens! The Rise of the Machines no hubiera sidfo posible sin la inspiración y las habilidades de Mikey y la cabeza fría y dureza de Jens.

Salud y suerte amigos!

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El trazado del Rise of the Machines

El Filo del Hombre Sentado decorado por la luna

Mikey Schaefor en la aproximación







Jens Holsten, todo son sonrisas

Se acabaron las sonrisas...


Extraplomos y más extraplomos

Mikey contemplando el A2





Desprendimiento masivo en el Mocho



Parte superior de la "Poince" - Cara Suroeste (Foto: Pataclimb.com)


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